Estas arañas de un centímetro de largo son inofensivas para el ser humano y pertenecen a la familia Linífidos, un grupo de arañas que tejen telas laminares. A la hora de dispersarse, las arañas producen un hilo de seda que actúa como una especie de parapente que les permite ser arrastradas por el viento. Este comportamiento también se produce cuando tratan de escapar de una inundación y la gran concentración de arañas en Wagga Wagga se debe a que todas han aterrizado en el mismo lugar.
Lo bueno es que los habitantes de esta ciudad australiana no tendrán que preocuparse por los mosquitos: las arañas se encargarán de mantenerlos a raya.
La escena es prácticamente un calco de lo que ocurrió el año pasado en Pakistán tras las inundaciones.
Éxodo arácnido. Miles de arañas cubren con sus hilos Wagga Wagga, una ciudad situada en Gales del Sur, después de que las inundaciones del este de Australia las obligaran a buscar refugio en lugares altos.
Las inundaciones en el este de Australia obligan a miles de arañas a buscar refugio en lugares altos.