Nativa del sur de Brasil y el norte de Argentina, esta hormiga fue introducida a mediados de los años 30 del siglo pasado en el puerto de Mobile, en Alabama, (Estados Unidos) en forma de colonias transportadas en barcos de carga. A principios de los años 40 se estaba extendiendo desde Mobile a razón de 8 kilómetros por año y luego más rápidamente mediante el transporte por vía terrestre. En los años 70, había ocupado gran parte de los estados del sur desde Texas hasta Carolina del Norte. Durante 1990, alcanzó el sur de California y después Australia, China, Taiwán y Filipinas.
Estudiando la variación de varios marcadores genéticos (66 microsatélites de ADN, el gen Gp-91 y fragmentos de ADN mitocondrial) de 2144 colonias en 75 lugares distribuidos en su hogar nativo en Sudamérica y las áreas que ha ocupado en el sur de Estados Unidos, Taiwán, China y Australia, un grupo de investigadores de Estados Unidos, Taiwán, Australia, Argentina y Suiza coordinados por Marina S. Ascunce y David DeWayne Shoemaker ha reconstruido la historia de su invasión.
Basándose en las diferencias de los marcadores genéticos, han identificado hasta nueve introducciones diferentes de la hormiga (dos en California, Taiwán y China y tres en Australia). Contrariamente a lo que podría pensarse, estas poblaciones no proceden de su hogar nativo en Sudamérica, sino de poblaciones del sur de Estados Unidos (con la excepción de una población en el sur de Taiwán, que procede de una invasión procedente de California). Algunas muestras de Trinidad y Tobago y Nueva Zelanda también apuntan a un origen sureño
. El principal responsable de su extensión ha sido el transporte marítimo.
La invasión de la hormiga de fuego sigue un patrón cabeza de puente
. Es decir, un organismo que ha invadido un lugar hace de avanzadilla para su introducción en otras áreas geográficas.

El 
Historia de la invasión global de la hormiga de fuego.