Entomoblog

Una libélula solitaria
en el reverso de una hoja.
La lluvia de otoño.

Delicias entomológicas

Imaginemos que estamos sentados en una mesa y que nos sirven un tazón de gruesas y viscosas larvas. Quizás a algunos de nosotros se nos revolvería el estómago, pero en otros paises esa misma comida se consideraría un manjar exquisito.Yakisoba de insectos

La entomofagia —comer insectos— es un hábito alimenticio que ha existido en algunas culturas durante miles de años. En la actualidad, se estima que más de la mitad de la población mundial consume una gran variedad de insectos de todo tipo: voladores, acuáticos, terrestres o picadores. Además, no sólo tienen un buen sabor, sino que también constituyen una fuente barata y nutritiva de alimento. Se conocen unas 900.000 especies de insectos y si lo comparamos con las 1.800.000 especies que se han catalogado, resulta que la clase insectos contiene la mitad de las especies registradas científicamente. Esto podría ser sólo la punta del iceberg: si el número de especies contenidas en las zonas geográficas bien estudiadas se extrapola a las que lo están menos, resulta que en la Tierra debe de haber entre cinco y diez millones de especies de insectos. De todas esas especies, alrededor de 1500 forman parte de la dieta humana.

En Tailandia, los mercados al aire libre venden gusanos de seda, saltamontes e insectos acuáticos al peso. En Sudamérica, los cines venden hormigas asadas como chucherías en lugar de palomitas de maíz y algunos supermercados japoneses tienen un surtido de larvas de insectos acuáticos.Puesto de insectos en un mercado tailandés

En Occidente, la entomofagia se ve como una actividad desagradable, arraigada en prejuicios culturales sin ningún tipo de base científica o racional. Y si se comen insectos, no es por su valor nutritivo, sino para explotar el morbo y el asco de una audiencia televisiva cada vez más curada en espanto. Paradojicamente, hay otros artrópodos como las gambas, las langostas o los cangrejos que se devoran con particular fruición y que pueden alcanzar precios astronómicos.

A pesar del asco que genera, eso no evita que se coman cada año de manera involuntaria cerca de medio kilo de insectos, ya sea en forma de colorantes en comidas, pintalabios y bebidas (como ocurre con la cochinilla del carmín, Dactylopius coccus, fuente de un pigmento rojo) o de insectos que accidentalmente aparecen en la comida. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) permite ciertos niveles de defectos naturales o accidentales en los alimentos siempre y cuando no supongan ningún riesgo para la salud. Por ejemplo, y según la citada administración, el chocolate puede contener hasta sesenta fragmentos de insectos por cada cien gramos, la salsa de tomate puede incluir hasta treinta huevos de mosca por cada cien gramos y la mantequilla de cacahuete puede tener hasta treinta fragmentos de insectos por cada cien gramos.

Ganado en miniatura

Aunque la mayoría de los occidentales no harían de los insectos parte de su dieta diaria, esta tendencia podría cambiar. Según algunos expertos, a medida que se abusa cada vez más de los recursos naturales, los insectos se vislumbran como una fuente de proteínas naturales alternativa. En palabras de David George Gordon, biólogo y autor del libro The Eat-a-Bug Cookbook, la entomofagia es la práctica más respetuosa con el medio ambiente: si la gente pusiera más de su parte para comer insectos y ampliaran sus dietas más allá del pollo, la vaca y el cerdo, le harían mucho bien al planeta. Para producir la misma cantidad de proteínas, criar ganado consume mucha más cantidad de comida, agua y terreno que criar saltamontes.Saltamontes fritos

Los insectos se van a revelar como el recurso indispensable para mantener el crecimiento de la población. Además, una vez que la gente los prueba, no resultan tan asquerosos como se puede pensar.

Además de los saltamontes, que en Japón se comercializan hervidos en una mezcla de salsa de soja y sake dulce, las cigarras también constituyen otra delicia para el paladar. Para ello, hay que cogerlas a media noche, justo después de que emerjan como individuos adultos y antes de que su exoesqueleto se endurezca, y luego hervirlas durante un minuto. Quienes las han comido dicen que saben a espárragos o a patatas aromatizadas con almejas. Las cigarras también pueden saltearse en mantequilla con ajo y salsa de soja y consumirse como aperitivo o como plato principal si se rehogan con verduras.Tsukudani de saltamontes

En cuanto al insecto que mejor sabe, se dice que es la polilla de la cera (Galleria mellonella), un lepidóptero cuya oruga constituye a menudo una plaga de las colmenas al alimentarse de la cera y la miel. Según Gordon, incluso crudas, son todo un manjar. (EcoBravo nos decía en un comentario que las sirvió bañadas en chocolate durante un aperitivo y que en Perú se consumían fritas las larvas del gorgojo Rhynchophorus palmarum.)

Delicias culinarias

Esta es una lista no exhaustiva de algunos insectos que se comen habitualmente. Se puede encontrar una lista mucho más detallada por continentes en The Human Use of Insects as a Food Resource (ver referencias):

  • Escorpión acuático

    A pesar de su nombre, se trata de una chinche acuática. La especie asiática Lethocerus deyrollei se consume habitualmente en Tailandia, Vietnam, Taiwán y en la provincia china de Guangdong.

  • Ditíscidos

    Son una familia de escarabajos acuáticos relativamente común en las charcas. Las especies más grandes se comen fritas en Vietnam y algunas provincias de China.

  • Bupréstidos

    En el norte de Tailandia se suelen comer fritos y sus élitros (par de alas endurecido que ha perdido su función para volar y que se ciñen al abdomen formando una especie de estuche) se usan como decoración del plato.

  • Cigarras

    Unas de las delicatessen asiáticas, consumidas en algunas provincias de China, el sudeste asiático e incluso Okinawa. En Estados Unidos, las especies del género Magicicada, que eclosionan en oleadas cada trece o diecisiete años, se están revelando como un alimento rico en proteínas y bajo en grasas.

  • Gusanos de seda

    Aunque más conocidos por la seda que producen, las crisálidas de la polilla Bombyx mori también se comen fritas o cocidas en Corea del Sur y en algunas regiones de China y Japón.

  • Esfíngidos

    En la provincia china de Shandong, las orugas de la especie Clanis bilineata tsingtauica constituyen una valiosa fuente de proteínas.

  • Avispas y abejas

    En algunas prefecturas de Japón como Nagano y Miyazaki las larvas, pupas y adultos de avispas se consumen hervidas en agua o en salsa de soja y sake dulce.

  • Moscas

    Las larvas se comen en la provincia china de Hebei.

  • Hormigas

    Además de sus usos medicinales, las hormigas también se comen en Tailandia, Laos y algunas provincias de China.

  • Grillos

    Se consumen fritos en China y el norte de Tailandia.

  • Grillotopo

    Otra delicia china y tailandesa que también se come frita.

  • Plecópteros

    Las moscas de las piedras se consumen en algunas zonas de la prefectura japonesa de Nagano hervidas en salsa de soja y sake dulce.

  • Tenebriónidos

    Las larvas se comen fritas en la provincia china de Yunnan.

  • Termitas

    Todo un manjar en el sur de China y el norte de Tailandia.

  • Cucarachas

    Aunque a más de uno le producirá náuseas el mero hecho de mencionar su uso alimenticio, cucarachas como Panesthia angustipennis spadica se pueden comer fritas y otras especies tienen aplicaciones medicinales.

  • Cerambícidos

    Las larvas de estos escarabajos se suelen comer asadas en algunas zonas de Japón.

  • Escorpiones, ciempiés y arañas

    Aunque no son insectos, se trata de artrópodos que también forman parte de la dieta en algunas zonas de China.

Para finalizar (y abrir boca), dejo este ozen (un tipo de preparación de platos en la gastronomía japonesa) de insectos.Ozen de insectos

Palabras clave: Coleópteros, Gastronomía entomológica, Hemípteros, Himenópteros, Lepidópteros, Ortópteros

Referencias

Entomofagia
Una opción culinaria repleta de proteínas.
¿Por qué no comer insectos?
V. M. Holt. 1997. Bol. SEA 20, pp. 249-257.
Los artrópodos como fuente de alimentación
José Antonio Domínguez. 1997. Bol. SEA 20, pp. 259-263.
Mushikui
Blog japonés repleto de recetas para cocinar insectos.
The Food Insects Newsletter
Lista de correo con recetas para cocinar insectos.
The Eat-a-Bug Cookbook
David George Gordon. Ten Speed Press, 1998.
Insects as Human Food
Ohio State University Extension Fact Sheet.
¿Y por qué no intentarlo con los insectos?
Entrada en el blog de Maikelnai, traducción de la tabla nutricional de la referencia anterior.
Insects as human food
Gene R. DeFoliart. 1992. Crop protection 11(5), pp. 395-399
The Human Use of Insects as a Food Resource
Gene R. De Foliart. Departamento de Entomología de la Universidad de Wisconsin-Madison.
Cicada Facts: Understanding the Invasion
National Geographic News, 21 de mayo de 2007.
Cicadas as Food: Summer’s Low-Fat Snack?
John Roach. National Geographic News, 22 de mayo de 2007.
Bugs as Food: Humans Bite Back
Maryann Mott. National Geographic News, 16 de abril de 2004.

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9 comentarios

Jesús1. Jesús

25 de mayo de 2007 a las 00:13

Me ha parecido curioso la respuesta que ha tenido esta entrada cuando ha sido meneada (gracias, Heike) y creo que es una muestra del reparo que produce en algunos el hecho de mencionar a los insectos como alimento. Aparte de acumular votos negativos (probablemente los que han votado negativamente ni se han molestado en leer la entrada), al usuario que me ha meneado la entrada le han acusado de ser un spammer tan sólo porque había meneado varias entradas del blog.En fin...

Está claro que hablar de algunos temas resulta tabú, aunque en este caso el trasfondo sean los prejuicios culturales. En fin, este verano, estoy decidido a probar el inago tsukudani que, si es igual que el tazukuri, uno de los platos típicos del año nuevo japonés, seguro que sabe mejor que el hígado (esa sí que es una comida cuya sola mención me revuelve el estómago).

Sephirtoy Fiesta2. Sephirtoy Fiesta

6 de junio de 2007 a las 13:51

Interesante y entetenida entrada, te seguiré : D.

patri3. patri

7 de agosto de 2007 a las 02:23

Porfavor necesito encontrar un restaurante que ofrezca este tipo de comidas. tu blog me ha parecido muy interesante y estoy segura de que me podras ayudar!!!! graciassss!!!!!!!

Jesús4. Jesús

7 de agosto de 2007 a las 03:17

Conozco uno que me pilla cerca.

Jesús5. Jesús

7 de agosto de 2007 a las 05:11

Yo, la verdad Jesús, es que prefiero el marisco a los insectos. Pero te quería dar de nuevo las gracias porque, con lágrimas en los ojos te digo, hoy se me ha acabado tu magnífica cerveza. Saludos a S y a E. Habrá que cumbrear en Sept. delante del pase fotográfico de la pareja de Marco Polos, no? abrazote.

rubén6. rubén

7 de agosto de 2007 a las 05:16

y por qué he puesto Jesús? Cuántas resonancias freudianas. esto parece ya un episodio de STTNG.

Jesús7. Jesús

7 de agosto de 2007 a las 14:23

Je, je, je... Quizás te ha traicionado el subconsciente.¡Ja, ja, ja!

Míralo de esta forma: los insectos son el marisco terrestre. Y seguro que el inago entra muy bien con una Marston’s Oyster Stout. ;)

ruben8. ruben

8 de agosto de 2007 a las 04:46

Posiblemente, el subconsciente me ha fallado. Ese inago en su salsa, tiene un inmejorable aspecto sólo superable en un mano a mano con una Marston’s...

Sophie9. Sophie

8 de marzo de 2008 a las 13:06

Antes de leer este artículo, si me ponen por delante un plato de saltamontes fritos vomito hasta el primer biberón, pero tal como lo has contado, los probaría por curiosidad, total, si luego soy capaz de zamparme unas gambitas al ajillo...y la primera foto me ha recordado a Timón y Pumba, en El Rey León, cuando se alimentaban¡Bien!

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